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Armando Villegas

Armando Villegas

Joven, negociante y apasionado por el arte, Johnessco Rodríguez, con tan sólo 34 años pasó de ser un importante empresario de eventos en el sur de México a estar al frente de varias ferias de arte de gran exclusividad como la que se lleva a cabo en el famoso principado de Mónaco.

En su paso por Bogotá se deleitó con ‘artBo’ y explicó por qué se la está jugando por Barranquillarte 2014. Y aunque dejó claro que ser coleccionista no se trata sólo de dinero, en cada frase recordó que en este negocio se mueven millones de euros.

En entrevista, Rodríguez habló del arte en Colombia y de su objetivo en Barranquillarte.

¿Qué tan desarrollado está el mercado del arte en Colombia?
Colombia tiene más de diez años de efervescencia en el coleccionismo: ha pasado por muchas tendencias de arte, acá encuentras todo tipo de estilos. Ahora está floreciendo. Antes la referencia internacional era sólo Bogotá, pero, a raíz de este movimiento, ahora hay otras ciudades de referencia para un mercado local que siempre ha existido, pero cuyos compradores se iban a hacer sus adquisiciones a otros lugares, como Miami.

¿Cómo vio artBo?
Tengo mucho respeto por lo que han hecho. He visto cambios en la gerencia, en las galerías que participan, es muy positivo lo que se puede ver en ‘artBo’, evento que ya es un todo un referente.

¿Qué tan importante es para una ciudad entrar en el circuito mundial del arte?
El arte es una industria muy noble, para una ciudad y un país, pues cumple con muchas funcionalidades. Una de ellas es la promoción cultural, ya que permite tener un intercambio con otras culturas. Pero un evento de este tipo se convierte en un motor de desarrollo económico que le permite a una ciudad encontrar nuevos recursos, ya que cuando una feria como la de Mónaco gasta más de un millón de euros en promoción, va a atraer una clientela muy específica que se puede enamorar de la ciudad, eventualmente comprar un departamento y le permite a los comerciantes acceso a nuevos clientes.

¿Qué hace especial a Art Monaco?
Es una feria muy joven, estamos en la producción número cinco. Es un concepto diferente. Durante cuatro días invitamos a 10.000 personas que tienen un poder adquisitivo bastante elevado. El evento está dividido en varias actividades simultáneas. A diferencia de otras ferias cerramos el evento a las 5 de la tarde y la gente que participa después de esta hora lo hace por invitación, exclusivamente.

¿Cuánto dinero se mueve en una feria como Art Monaco?
Para dar una idea, en un sólo stand puedes llegar a  encontrar 75 millones de euros. Art Monaco no es la feria más grande, pero es una de las más exclusivas.

Usted hace parte del equipo que lidera el proyecto de Barranquillarte, ¿en qué se parecerá a Art Monaco?

En Barranquillarte queremos manejar esos dos lados: una apertura cultural para el público en general, pero con eventos privados, a los cuales invitaremos personas con mayor poder adquisitivo. Ahora, hay factores económicos que son diferentes. Barranquillarte surge de una Fundación sin ánimo de lucro (Huellas con Futuro).

¿Cómo se relacionan el arte y los negocios?
No se necesita ser un hombre de negocios para volverse un coleccionista. Lo más importante es que haya amor por el arte. Hay que recordar que mucha gente apoya al arte porque, a final de cuentas, es el rastro que dejamos como humanos. Es una forma de expresión que envuelve muchos elementos. Ahora, un empresario llega también por un lado comercial, pensando también en la rentabilidad de la inversión en el tiempo. Obviamente va a estar guiado también por su gusto personal, va a invertir en obra que es muy buena, pero siguiendo artistas en los cuales la inversión esté asegurada. Existen personas que prefieren tener varios millones invertidos en arte, y no en la bolsa de valores, porque la bolsa depende de muchos factores. Por ejemplo con el petróleo, en un día se puedes ganar mucho, otro día puedes perder mucho, eso estresa. El arte no va de la mano con eso, es valor agregado asegurado. Cada día que pasa vale más. Para mucha gente es mejor tener el dinero en obras que tenerlo guardado en el banco, o manejado por una persona que tal vez ni siquiera conoce o va a llegar a ver.

¿Qué montos de dinero se mueven en este negocio?
Hay una gran variedad y estas diferencias de precios dependen de la calidad y de la trayectoria artística, sobre todo en el caso de los artistas que ya no están con nosotros. Puedes encontrar obras de 60.000.000 de Euros y más, como puedes ver mucha obra de 2.000 o 5.000 Euros, de artistas a los que les va a tomar algún tiempo llegar a tener un valor muy alto. Pero hoy día también hay artistas vivos que te venden obras de millones, como el caso de Fernando Botero.

¿Qué significa económicamente Botero a nivel mundial?
Te voy a contar una historia. En Latinoamérica, en México, es común encontrar colecciones del maestro Botero. Por eso jamás estuve tan impresionado como estando en el Museo de Arte Moderno de Yerevan, Armenia. Antes del Museo hay un pequeño parquecito muy romántico donde hay empiezas a ver dos esculturas del Maestro Botero. Te da alegría porque te identificas como latino que eres. Pero cuando vas a entrar y ves esa escultura gigantesca de 10 metros. Wow. Estás en un rincón del Planeta, donde lo que menos esperas ver es un artista latinoamericano y menos en esa dimensión monumental, que representa además varias decenas de millones de euros.

¿Qué innovaciones se están haciendo en la promoción del arte colombiano?
Estamos impulsando Barranquillarte en grandes dimensiones. Esto implica tocar puertas que no se han abierto. En vez de tener un catálogo normal, decidimos tener una revista de distribución nacional, y después queremos tener una distribución más internacional. El lanzamiento lo realizamos justamente en el estudio de Picasso, donde generó su obra más conocida, Guernica. Fue muy interesante pues lo hicimos al mismo tiempo con la revista de Mónaco. Estamos tratando de generar un link entre la comunidad europea y Latinoamérica, entre Barranquilla y Mónaco. ArtMonaco y Barranquillarte son empresas hermanas.

Cuéntenos sobre el Ciclo de Eventos de Arte de los que va a estar al frente próximamente.
Como Opus Eventi estamos realizando un pequeño circuito de Ferias, y en Abril, con Barranquillarte, iniciamos 2014. Esto porque decidimos crear un soporte para las galerías que van a estar participando en nuestro evento. Tenemos un  equipo designado para ayudarles en operación logística. Sabemos que Colombia tiene algunas complicaciones aduanales en la importación y exportación de arte, motivo por el cual algunas galerías europeas tienden a pensarlo más a la hora de participar en ferias en el país. La pregunta es cómo ayudar a estas personas que quieren apoyar al proyecto de manera internacional. La respuesta es generar un circuito que nos permite invitarlos a participar en Barranquillarte del 3 al 6 de abril, de ahí, en el caso de aquellos que vayan a seguir a Mónaco, nosotros nos ocupamos como empresa de manejar toda la logística y hacerlo llegar a allá y lo mismo de Mónaco a Moscú, venciendo barreras como el idioma.

Creamos este circuito para ayudarlos incluso financieramente. Así se reducen costos, porque lo que invierte un galerista es muy importante, y muchos no lo aprecian. La logística del negocio incluye envío, seguros, viajes con staff, hoteles, vuelos y transporte. Porque las galerías se preparan, hacen una prepromoción para anunciar las obras que van a estar presentes en un evento. Y nosotros como empresarios tenemos que tener esta conciencia y ayudar en lo que se pueda.

¿Qué puede hacer Colombia para ser más competitiva en este mercado global del arte?
Yo creo que lo está haciendo. En general un país debe plantear eventos culturales que tengan una dimensión internacional. Porque la producción tiene costos altos. En ArtMonaco estamos gastando 1.500.000 euros sólo en promoción del evento, lo cual constituye un valor agregado al expositor, que está ahí para enriquecer su hoja de vida.

¿Tiene más proyectos de ferias de arte en Colombia?
Por el momento tenemos ofertas en algunas ciudades muy interesantes, pero no para 2014. Queremos consolidar primero Barranquillarte, que es una propuesta diferente y única en lo que está generando, pues además de su componente de responsabilidad social estratégica, centrada en la primera infancia, busca ser una plataforma que impulse nuevos artistas.

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