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Armando Villegas

Perez Art Museum – Armando Villegas

Miami inauguró un nuevo museo de arte, el Jorge M. Pérez, una obra de 131 millones de dólares diseñada por los suizos Herzog & de Meuron, y que lleva el nombre de un constructor argentino convertido ahora en filántropo de arte contemporáneo.

“Me llena de orgullo que tengamos un museo Pérez, es un indicador que somos parte de la cultura estadounidense actual y se suma a otros llamados Guggenheim, Getty y Whitney”, dijo a la AFP Pérez, de 63 años, que se convirtió en Estados Unidos en constructor de rascacielos y coleccionista de arte.

Para aprovechar esta semana en la que Art Basel Miami Beach convoca a la élite mundial del mercado del arte, el miércoles se inauguró el museo que inscribe su nombre de pila en el cemento: Jorge M. Pérez Art Museum Miami, una construcción de 185,800 m², con una vista privilegiada sobre la bahía de Miami, frente al puerto de cruceros en el centro de esta ciudad en Florida, sur de Estados Unidos.

Fueron 40 millones de dólares -20 en efectivo y 20 en obras de grandes maestros latinoamericanos- los que le otorgaron a Pérez el derecho a que el museo llevara su nombre.

“Quise dar esta donación porque siempre he creído en que Miami necesitaba un centro cultural importante para que sea una gran ciudad y no hay grandes ciudades sin buenos museos”, dijo tras la inauguración el miércoles.

El museo escogió para su apertura muestras que sintetizan la demografía de la ciudad: artistas modernos de América Latina, otros contemporáneos de Estados Unidos y algunas estrellas mundiales actuales como el chino Ai Weiwei, cuyas instalaciones, pinturas, fotos y videos ocupan varias salas.

“Yo creo que uno tiene que devolverle a la comunidad y yo he sido una persona que reconoce que Miami y que Estados Unidos, me ha dado unas posibilidades increíbles”, indicó el hombre cuya fortuna antes de la crisis inmobiliaria de 2007 fue estimada por la revista Forbes en 1.300 millones de dólares.

Hoy en día, tras unos años que dejaron practicamente en la bancarrota al “Rey del Condo” o el “Donal Trump del Trópico”, como se le conoce en Miami, su fortuna volvió a recuperarse y estaría en los 1.200 millones de dólares, de acuerdo a las estimaciones de medios especializados en bienes raíces de Florida.

Entre rascacielos y cuadros

Jorge M. Pérez llegó a Estados Unidos en 1968, y en universidades de Nueva York y Michigan se tituló de economista y filósofo.

“Ya como universitario empecé a interesarme en el arte y compré las primeras obras de mi colección”, cuenta.

En 1979 fundó su compañía constructora en Miami, Related Group, y a su nombre se le atribuye el desarrollo inmobiliario de los edificios de Brickell -sector financiero de la ciudad- y el centro, pero también construcciones en Uruguay, Panamá y Brasil.

“He tenido altos y bajos, pero creo que siempre hay que buscar el lado positivo, en el sector inmobiliario vimos un crecimiento que no era normal, muy vertiginoso”, reflexiona sobre los últimos años que provocaron la mayor crisis económica de Estados Unidos después de la Gran Depresión en la década de 1930.

El oxígeno para el negocio de Pérez -y de muchos de sus colegas en Florida- fue ir en busca de compradores en América Latina: “Fue allá donde encontramos a los nuevos inversionistas inmobiliarios”, dice sonriente mirando un par de edificios de 50 pisos erigidos por su firma y ocupados por argentinos, chilenos, brasileños y venezolanos.

Asegura que su colección se mantuvo intacta durante los tiempos difíciles y aunque donó al museo 20 millones de dólares en obras de los mexicanos Diego Rivera, Frida Khalo, Rufino Tamayo, el uruguayo Joaquín Torres García y el cubano Wilfredo Lam, sigue adquiriendo joyitas plásticas.

“Siempre me interesé por los artistas modernos, principalmente latinoamericanos, pero en el último tiempo tengo gran interés en artistas contemporáneos, que están vivos y muchos de ellos son estadounidenses”, explicó sin querer dar detalles ni tener un favorito.

Esta semana Pérez fue señalado por las autoridades de Miami como “el primer hispano en donar la mayor cantidad de dinero a una institución cultural en Estados Unidos”, dijo a la AFP el alcalde Tomás Ragalado.

“No podía ser sino en Miami que tuviéramos el primer museo de talla internacional con nombre latino, es el reflejo del Estados Unidos de hoy”, dijo el alcalde de origen cubano, tras cortar la cinta de una obra imponente para una ciudad que, una vez bajado el telón de Art Basel, mantiene un espíritu de balneario.

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